San Salvador de Jujuy es una ciudad tranquila y tradicional. Cuando se recorren sus calles se puede sentir la historia de la gente. Y Yala es un pueblo en donde la naturaleza quedó fusionada entre los cerros jujeños y algún frío paisaje europeo.
La mañana es perfecta y, en ese momento, no podía suponer siquiera, el largo camino que recorrería esta entrevista. Era aproximadamente comienzos de mayo cuando hice contacto con la filóloga Flora Guzmán, esposa de Héctor Tizón, y acordamos esperar un mes, hasta tanto el doctor terminara con su recuperación.
En aquella oportunidad charlamos largamente gracias a una cordialidad poco usual, pero propia de los jujeños.
Así pasó el tiempo, comunicándonos telefónicamente cada tanto, hasta que el 1 de julio, Héctor Tizón tuvo en sus manos la entrevista de LA GACETA Literaria, pero ya su salud no le daba tregua.
El 24 de julio del 2012, en el Centro Cultural Virla de San Miguel de Tucumán, dentro del marco del Julio Cultural Universitario, el poeta Ramos Signes, en un evento organizado por la Asociación literaria "David Lagmanovich", sin saber este desenlace, le rendía un homenaje. No es casual el cariño, el respeto y la admiración que los tucumanos profesamos a Tizón.
Ha muerto Héctor Tizón y en algún rincón quedaron las preguntas que LA GACETA Literaria le hizo hace unos días. Lo que no quedará atrás es su obra: prolífica, aguda, impecable.
© LA GACETA Mónica Cazón - Escritora, coordinadora de la Asociación David Lagmanovich.